La importancia del lenguaje corporal en ventas
18/06/2015

La importancia del lenguaje corporal en ventas

Durante el día a día de un comercial autónomo, que trabaja de manera independiente, captando socios y padrinos o adquiriendo nuevos clientes para nuestros partners, puede pasar de todo. Hablan con cientos de personas cada día. Por eso, es capital que desarrollen gran empatía gestual con las personas con las que contactan cada día

 

Manu Núñez, comercial de la campaña de adquisición de nuevos clientes para Iberdrola, lo tiene claro, si hay algo casi más importante que el conocimiento y que la experiencia en este sector, es el lenguaje corporal delante de los potenciales clientes.

Y es que el tono de voz, el movimiento de las manos y los brazos y el contacto visual son imprescindibles para generar una relación de confianza y llegar a cerrar una venta.

“En este país somos mucho de tocar”, nos dice Manu entre carcajadas. Y no le falta razón, “tocar a la gente es básico, ya no solo con un apretón de manos, también con la mirada, con nuestro tono de voz, con nuestra sonrisa, la postura de nuestro cuerpo, nos acerca mucho más de lo que creemos al éxito comercial. Nuestra capacidad para tomar el control de la situación te la aporta la experiencia, la seguridad en ti mismo.”

 

Formar sobre lo que es importante

“Hay personas que nacen con la capacidad, con el duende, para llegar a los demás. Esto es una ventaja y una suerte. Pero es erróneo pensar que estas capacidades no se pueden mejorar con la práctica y con una buena formación al respecto. No hay trucos, hay mucho trabajo y esfuerzo detrás de los mejores”, nos cuenta Manu. Pero nosotros nos empeñamos en conocer la pócima mágica, las claves de una buena comunicación no verbal: “es complicado hablar de claves o procedimientos en la comunicación no verbal; no hay trucos mágicos ya que cada potencial cliente te presenta una situación diferente y tienes que aplicar tus habilidades y modelarlas para llevar a esa persona a tu terreno. Es importante practicar, mejorar en nuestro día a día, haciendo pruebas con nuestra familia en casa, con nuestros compañeros en la oficina y, sobretodo, delante de un espejo: podemos llegar a pensar que lo hacemos bien hasta que nos vemos a nosotros mismos y detectamos caras o gestos que no son ganadores”.

 

Consejos para los que empiezan

Manu también fue un novato en su momento, también se puso nervioso al llamar a la primera puerta. A la primera y a la número 20. Pero si estamos aquí es porque nos apasiona el mundo de las ventas, porque disfrutamos haciendo esto. “Una de las cosas que más me gusta de este mundo es saber que podemos mejorar, que tenemos la capacidad para ser mejores y cambiar cosas que no nos gustan de nosotros mismos. Y tenemos que confiar en eso. Relaja tu cuerpo, controla la posición de tus pies, practica tu sonrisa, revisa cómo se mueven tus brazos y tus manos: conoce tu cuerpo. Una vez domines esto, las puertas se abrirán igual pero tardarán mucho más en cerrarse”.