La venta directa como el primer paso de una carrera de éxito
14/10/2015

La venta directa como el primer paso de una carrera de éxito

Son muchos los expertos en marketing y administración de empresas los que creen que antes de gastar miles de euros en cursos de Master en las universidades más prestigiosas, es una mejor idea dedicar un par de años a trabajar de comercial face-to-face. Es sorprendente la cantidad de habilidades que se pueden adquirir gracias a la venta a puerta fría.

En el libro Getting there: a book of Mentors de Gillian Zoe Segal, la autora nos cuenta las experiencias personales y profesionales de 30 líderes de diferentes sectores. John Paul DeJoria, cofundador de Patron Spirits Company y de John Paul Mitchell Systems, dice que durante los tres años que pasó vendiendo enciclopedias Colliers vivió las mejores experiencias formativas de su vida. “Si ese trabajo existiera hoy en día obligaría a todos mis hijos a probarlo”. DeJoria fue puerta a puerta convenciendo a extraños para comprar sus enciclopedias. Esto le obligó a perfeccionar su poder de persuasión y a vencer objeciones. Cuando DeJoria lanzó John Paul Mitchell Systems, confió en la misma habilidad y fue de salón de belleza en salón de belleza para que la gente comprara sus productos para el cuidado del cabello. Cuatro de cada cinco salones le rechazaba pero sabía lo suficiente como para no darse por vencido.

De la puerta fría también aprendió que tienes unos 15 segundos para captar la atención de alguien –pero si le haces sonreír o reír, te da entre 15 y 30 segundos extra.

El artista Jeff Koons, trabajó duro vendiendo chucherías puerta a puerta y después pasó a vender de todo, desde refrescos en el campo de golf local cercano a su casa, hasta abonos para el Museo de Arte Moderno. Según Koons, vender es como pescar: para triunfar debes ser persistente y tener paciencia. Gracias a la persistencia y a la paciencia, habilidades que perfeccionó durante sus años de comercial, logró hacerse un hueco en el mundo del arte, mostrando su obra a cualquiera que quisiera verla y sin rechazar jamás una oportunidad para exhibirla.

 

No tener miedo a fracasar y conseguir que los demás sigan tus ideas es la clave para triunfar en el mundo de la venta directa. ¿Qué mejor manera de obtener estas habilidades esenciales que trabajando en la calle?