Motivar la creatividad en la empresa
23/06/2015

Motivar la creatividad en la empresa

Fuente: Idea Foster.

 

Si trabajas en una empresa con empleados a cargo sabrás que gestionar a los que son creativos es apasionante a la vez que un auténtico reto. No siempre se puede seguir su ritmo ni saciar su sed de ideas, y esto puede afectar a la empresa y a su rendimiento. No aprovechar el talento innato que tenemos nos puede perjudicar a la hora de crear, por un lado, y en el resultado final, por la frustración que acarrea en lo que quieren aportar más. Para tratar de impedirlo, o trabajarlo, os dejamos algunos consejos que se pueden aplicar.

Prioriza el trabajo en equipo: si se busca el sentimiento de grupo será más fácil gestionar los errores y hacer ver las cosas que no funcionan. Una persona creativa no siempre acierta, por lo que lo mejor es decirlo con más gente no para sancionar sino para estimular a buscar mejores soluciones a las ya planteadas. Convertir el trabajo en juego sólo traerá beneficios.

Velocidad: Si hablamos de crear lo importante es poder ser flexibles. Esto implica dar respuestas rápidas a las propuestas formuladas. No nos pasa en el amor que idealizamos a alguien esperando el momento soñado? Lo mismo con las ideas. Si dejamos que se queden en la mente de alguien el cambio será mucho más complicado. Propuesta, respuesta, mejora. Un proceso de iteración tan necesario como provechoso.

Ficha bien: si ya es complicado de por sí encontrar buenos trabajadores que cumplan con lo que queremos en el caso que nos ocupa, los creativos, lo puede ser aún más. El consejo? Fijarse no sólo en las propuestas que hace sino en que sea flexible para modificarlas una vez hechas.

No señalar: el primer punto que hemos dicho era trabajar como un equipo, y esto se debe hacer a las duras y a las maduras. No vale de nada que, cuando las cosas no funcionan, busquemos a un culpable. Al contrario. Si se detecta un fallo cambiemos el discurso y preguntemos: ¿Qué hemos aprendido? ¿Cómo puedo ayudar?

Cada persona es un mundo: que hablemos de equipo no quiere decir que olvidemos las personas, y si hacen un buen trabajo deben ser felicitadas. Si cambiamos de sombrero, y pensamos en el negocio, nos gusta que un cliente satisfecho nos diga que lo hemos hecho bien. Lo mismo con los empleados. No nos olvidemos de ellos, porque los individuos cuentan.

Grupo, persona, trabajo, son algunas de las claves para que las cosas funcionen. Al final de todo lo que es cierto es que hay una cultura y un ambiente que se debe trabajar. Sin ello no se llega a ningún sitio. Así que, si se quiere ser creativo, toca ponerse las pilas!